Portal de Gazteaukera

Logotipo Gazteaukera. Euskadiko gazteentzako ataria. Portal de la Juventud de Euskadi

Euskadi.eus. Euskal Administrazioen ataria. Portal de las Administraciones Vascas

  • Logotipo de Facebook
  • Logotipo de Twitter
  • Logotipo de RSS

Observatorio Vasco de la Juventud

Fecha de publicación: 09/10/2012

'La juventud actual es muy creativa, porque necesita refundar su vida sobre patrones distintos a los de la generación precedente'

Entrevista con el Catedrático de Sociología Benjamín Tejerina, autor de la última publicación del Observatorio vasco de la Juventud.

El Observatorio Vasco de la Juventud acaba de publicar “Precariedad vital y juventud vasca. Condiciones sociales y estrategias biográficas para llevar una vida normal”. Hablamos con Benjamín Tejerina, Director del Centro de Estudios sobre la Identidad Colectiva (CEIC) de la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea y coordinador del estudio. 

- En esta investigación se estudia la precariedad desde una multiplicidad de aspectos. ¿Cuáles son esos ámbitos en los que habéis profundizado para definir la situación de la juventud actual?

En los últimos años se ha analizado, sobre todo, una dimensión de la precariedad: aquella que tiene que ver con las condiciones de empleo y trabajo. Se ha profundizado en aspectos como la transición del sistema educativo al mercado laboral, el grado de adecuación entre estudios y empleo, las condiciones en las que se produce la salida de la casa de los parientes con los que se ha convivido durante la juventud y el establecimiento de un nuevo domicilio.

Conocemos muchas características de estos procesos, pero se han dejado otras dimensiones importantes fuera dela mirada. Poreso hemos construido el concepto de precariedad vital. Con él intentamos abordar la complejidad de este fenómeno, ya que afecta al empleo y las condiciones laborales, pero también a la residencia, a la salud, a las relaciones de pareja, a las relaciones sociales y la implicación de la juventud en la vida social y colectiva.

Hablamos de tres dimensiones básicas: la económico-laboral, la residencial-corporal yla relacional-participativa. Esteplanteamiento nos ha permitido entender cómo la vida de una persona joven se ve seriamente afectada cuando tiene una buena situación en una o varias de estas dimensiones, pero mala o muy deficiente en otras; y, por el contrario, situaciones de gran precariedad en un aspecto se compensan gracias a la ayuda o apoyo que se logra en otros.

La precariedad vital se convierte así en un juego de equilibrios, siempre inestables, que los jóvenes intentan conseguir con diferentes recursos, para tratar de encontrar compensaciones a los desequilibrios de los avatares de la vida, en especial cuando se intenta caminar y valérselas por uno mismo. La investigación ha intentado, en primer lugar, cuantificar cuántas personas jóvenes se ven afectadas por cada una de estas dimensiones; y, en segundo lugar, analizar qué estrategias elaboran para superar o paliar los efectos de las distintas situaciones de precariedad en las que se ven implicados.

- El estudio plantea que “la normalidad ha pasado a estar invadida de diferentes aspectos de lo precario, convirtiéndose así la precariedad en lo normal”. ¿Quiere esto decir que podemos considerar que la juventud en su conjunto se encuentra en situación precaria?

A través de la información disponible, se pueden constatar dos cosas: cada vez hay más personas afectadas por la precariedad, que nosotros llamamos, vital; y que cada vez hay más jóvenes que entrarían en esta categoría. No sabría decir si la juventud en su conjunto, y la vasca en particular,  es precaria; pero si se puede afirmar, sin temor a equivocarnos, que hoy hay más jóvenes precarios que hace unos años.

Alguien pudiera pensar que esto que acabo de afirmar es una obviedad, pues llevamos cinco años inmersos en una crisis brutal, como no habíamos conocido en la historia reciente de nuestro país. Sin embargo, nos equivocaríamos al atribuir toda la responsabilidad de la precariedad juvenil ala crisis. Enrealidad, el deterioro de las condiciones de vida de la juventud viene de antes de la crisis (salarios, protección, derechos, acceso a la vivienda), pero la mejora en algunos aspectos (educación, acceso a recursos culturales, al crédito y al consumo) nos impedía ver lo que estaba sucediendo por debajo de la superficie.

Lo que hasta hace poco tiempo considerábamos normal, una vida normal, se está convirtiendo en algo difícil de alcanzar para muchas personas, y para la mayoría en algo excepcional. De alguna manera, hemos de acostumbrarnos a ver la precariedad como algo normal, como algo que forma parte del paisaje de la vida cotidiana y no como algo inusual. La generación que está, en este momento, transitando a la edad adulta, vive un proceso de socialización que quedará marcado por experimentar de manera generalizada diversas situaciones de precariedad.

Son muchas las conclusiones que arroja este estudio; de ellas destacaría la gran capacidad de adaptación de la juventud y la creatividad con la que afronta los cambios sociales. ¿Cómo ves el futuro de la emancipación juvenil en el actual contexto de crisis económica?

A través de reuniones con grupos de personas jóvenes y de entrevistas personales hemos podido analizar las estrategias que ponen en funcionamiento para adaptarse a estas situaciones de precariedad, pero también para resistirse y reponerse de ellas.

La juventud actual es muy creativa, porque necesita refundar su vida sobre patrones distintos a los de la generación precedente. Algunas, o buena parte, de las soluciones del pasado están dejando de funcionar, son hoy menos eficaces, por lo que la juventud se ve ante la necesidad de innovar.

También hay algunas personas jóvenes que tratan de evadirse, de buscar otras maneras de sentirse bien, de crear paraísos cercanos. La mayoría valora muy positivamente las relaciones de amistad, estar con los colegas, experimentar formas de estar en ‘el hogar’ creando espacios de ‘privacidad compartida’, a medio camino entre lo público y lo privado, como las lonjas juveniles, fenómeno muy relevante en Euskadi. En ellas se ‘cuecen’ muchos proyectos que dan lugar a actividades emprendedoras.

Finalmente, un sector muy relevante de la juventud se moviliza para cambiar una realidad que no comparte: el15 M, los movimientos de ocupación, las movilizaciones contra el neoliberalismo como el movimiento Alterglobal, Occupy Wall Street, movimientos estudiantiles en Chile, #Yosoy132 en México, la primavera árabe, son solo unos pocos ejemplos de acciones colectivas coprotagonizadas por una juventud disconforme con la realidad que les ha tocado vivir.

No solo las estrategias se han diversificado, también las trayectorias hacia la emancipación han dejado de ser lineales: la juventud entra y sale, se va y regresa temporalmente, aguanta durante mucho tiempo hasta que encuentra un camino con menos dificultades. La emancipación juvenil se ha complicado, además, con las dificultades añadidas de la crisis actual, ya que mientras se debilitan los soportes públicos mediante la reducción de programas y servicios, y se complica el mercado por las dificultades de encontrar empleos y condiciones laborales aceptables, se refuerza la solidaridad intra e intergeneracional.

¡Síguenos en las redes sociales! 

  

 

Ayúdanos a difundirlo:

     
Euskadi, bien común