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La educación de los sexos trabaja desde las oportunidades, desde el conocimiento propio, desde las capacidades personales y las relaciones positivas

Fecha de publicación: 

Maider García de VicuñaEMAIZE Centro Sexológico será quien imparta el curso Educación Sexual: apostando por relaciones de calidad” durante el mes de octubre. Hablamos con Maider García de Vicuña, que será la encargada de dinamizar este curso. 

  • Llevamos años hablando de Educación Sexual, pero ¿en qué consiste realmente? ¿Cómo ha ido cambiando?

Hay dos tipos de Educación Sexual: la que trabaja desde el miedo y la evitación de riesgos, que ha sido la más extendida, y la educación de los sexos, que trabaja desde las oportunidades, desde el conocimiento propio, desde las capacidades personales y las relaciones positivas.

La primera suele ir dirigida a jóvenes y se basa principalmente en informar sobre anticoncepción para evitar infecciones y embarazos no planificados. Los datos dejan claro que realizar o no prácticas de riesgo no depende sólo de tener información. Es necesario trabajar la autoestima, el respeto, el cuidado propio y ajeno, los estereotipos sexuales y de pareja…y para todo ello, además de la información, es necesaria la formación y la revisión de la información recibida por diferentes vías. 

En Emaize llevamos 26 años trabajando la Educación de los Sexos desde el cultivo de las personas, de los cuerpos, de las emociones y las relaciones entre personas sexuadas. Esa es la razón de hacer educación desde primaria. No tendría sentido hacer Educación Sexual en primaria si sólo buscamos evitar riesgos, pero es imprescindible hacerla si lo que buscamos es que cada persona sexuada se desarrolle en plenitud y se conozca, se acepte y aprenda a expresarse y relacionarse de manera positiva. Es un proceso que ayudará a evitar riesgos, pero no sólo eso, si no que esa persona aprenderá como funciona su cuerpo, porqué, los cambios que vendrán, a expresar las emociones que ello le genere, a aceptarse y aprender a aceptar a otras personas y sus diferencias, a sentirse mejor y establecer relaciones desde el respeto y la aceptación de otras personas… 

En la última década se va dando un viraje en los ámbitos educativos, pasando en muchos de ellos de la prevención de riesgos a la Educación de los Sexos integral, lo que nos lleva a trabajar cada vez más en infantil y primaria.

Es un cambio muy positivo en el que hay que profundizar y avanzar. 

  • ¿Por qué es importante que los agentes educativos tomen parte en este curso?

En la etapa infantil y primaria son muchas las horas que niñas, niños y jóvenes pasan en el centro escolar y/o en actividades extraescolares, por lo que la interacción con estos agentes es tremenda.

Cada agente educativo, como toda persona, lleva una mochila de vida con lo vivido, escuchado, prohibido y experimentado, con sus creencias, miedos y prejuicios, con experiencias agradables o no tanto…Cada persona educará llevando esa mochila a cuestas y si revisar la mochila antes de emprender el viaje es necesario, también lo es antes de educar con ella, quizá haya cosas positivas para el viaje y otras que pesan y no sirven.

No educamos igual si creemos que la sexualidad son los juegos eróticos que hacemos con una pareja o que la sexualidad es mi propio proceso vital como persona sexuada. No educamos igual desde el miedo o desde las oportunidades. No educamos igual desde la prohibición, la obligación o el cultivo.

Para cualquier persona que educa es importante y necesario reflexionar sobre qué, para qué, por qué y a quién quiere educar en sexualidad. Dependiendo de las respuestas el tipo de educación, la importancia que se le dé y que se integre de manera transversal en las actividades ordinarias, será más o menos efectiva. 

  • ¿Qué diferencias hay entre educar en infantil, primaria o secundaria?

La Educación de los Sexos parte de las personas con las que se trabaja, por lo que los contenidos y sobre todo el lenguaje a utilizar debe adaptarse a sus capacidades. Para que el aprendizaje sea significativo se tiene que entender. Al hablar de sexualidad solemos tener limitaciones derivadas de nuestra propia educación, de las costumbres sociales y es muy común no saber cómo hablar, por lo que se suele obviar el tema. Otras veces queremos hablar pero no tenemos herramientas, ni formación para hacerlo y nos incomoda o nos frustra no hacerlo bien.

Estas dificultades no dependen tanto de la edad de quien recibe la educación, sino de quien la imparte. Una vez que un agente se forma, conoce las características de las etapas evolutivas y desarrolla ciertas habilidades, podrá adaptarse mejor a personas de diferentes edades. 

  • Dame un argumento para animar a los agentes educativos a formarse en este curso de Educación Sexual y relaciones positivas 

Es importante hacer este tipo de cursos para poner encima de la mesa todo lo dicho anteriormente. Conocer de qué hablamos al hablar de sexualidad, ampliar nuestra mirada, adquirir habilidades, integrar la educación de los sexos en la cotidianeidad…hará que seamos referentes educativos más positivos para las niñas, niños y jóvenes con los que estamos y estaremos consiguiendo una educación integral de calidad basada en valores de conocimiento, aceptación, respeto y expresión positiva mucho más saludable.

Educación Sexual: apostando por relaciones de calidad