En las próximas semanas, el Observatorio Vasco de la Juventud acogerá la formación Adicciones con sustancia y adicciones comportamentales, dirigida a personas que trabajan con población infantil y juvenil. El curso abordará los riesgos asociados al consumo de sustancias, los juegos de azar, las apuestas deportivas y el uso de redes sociales, así como estrategias de detección precoz, reducción de riesgos y promoción del autocuidado.
La formación estará impartida por Estibaliz Ansotegi, psicóloga y coordinadora de programas de prevención en salud y adicciones de Ortzadar. Hablamos con ella para conocer mejor los objetivos de la formación y reflexionar sobre el papel clave de las y los profesionales en la prevención de las adicciones.
1. ¿Por qué es importante hablar hoy en día de adicciones con y sin sustancia cuando trabajamos con población infantil y juvenil?
Porque las adicciones no se limitan únicamente al consumo de drogas. Cada vez vemos con más frecuencia conductas problemáticas relacionadas con los juegos de azar, las apuestas deportivas, los videojuegos o el uso de redes sociales.
Estas conductas pueden generar consecuencias importantes a nivel emocional, social, académico y familiar, y en muchas ocasiones pasan desapercibidas porque están muy normalizadas. Por eso es fundamental que las personas que trabajan en infancia y juventud tengan herramientas para identificar riesgos, desmontar mitos y promover hábitos más saludables y de autocuidado.

2. ¿Qué diferencia hay entre una adicción con sustancia y una adicción comportamental?
En las adicciones con sustancia existe un consumo de una droga que actúa directamente sobre el organismo, mientras que en las adicciones comportamentales no hay una sustancia externa, sino una conducta que genera una activación muy intensa de los circuitos del placer del cerebro.
Aun así, ambas comparten muchos elementos: pérdida de control, necesidad de repetir la conducta, malestar cuando no se puede llevar a cabo, interferencia en la vida diaria y dificultades para poner límites. Entender estas similitudes ayuda a detectar precozmente situaciones de riesgo y a intervenir antes de que el problema se agrave.
3. ¿Qué factores hacen especialmente vulnerables a las personas jóvenes frente a este tipo de adicciones?
La adolescencia y la juventud son etapas de búsqueda, experimentación y construcción de la identidad. A esto se suman factores como la presión del grupo, la necesidad de pertenencia, la impulsividad o la baja percepción del riesgo.
Además, vivimos en un contexto donde el acceso a sustancias, apuestas on-line, juegos o redes sociales es muy fácil y está constantemente reforzado por la publicidad y la normalización social. Por eso es tan importante trabajar los factores de protección, fomentar el pensamiento crítico y ofrecer información clara y realista.
4. ¿Qué señales de alarma deberían tener en cuenta las personas que trabajan con infancia y juventud?
Algunas señales pueden ser cambios bruscos de comportamiento, irritabilidad, aislamiento, descenso del rendimiento académico o laboral, problemas de sueño, mentiras relacionadas con el consumo o el uso de tecnologías, o una preocupación excesiva por una conducta concreta.
No se trata de diagnosticar, sino de observar, escuchar y no normalizar determinadas situaciones. La detección precoz es clave y las personas adultas de referencia juegan un papel fundamental a la hora de acompañar, orientar y, si es necesario, derivar a recursos especializados.
5. ¿Qué papel tienen las y los profesionales en la prevención de las adicciones?
Las personas que trabajan con infancia y juventud son agentes preventivos de primer orden. A través de su manera de comunicarse, de poner límites y de abordar estos temas, transmiten mensajes muy potentes.
Su papel no es prohibir, sino informar, generar espacios de reflexión, reforzar el autocuidado y promover decisiones más conscientes. Muchas veces el simple hecho de hablar del tema, desmontar mitos y validar las dudas ya tiene un gran impacto preventivo.
6. ¿Qué aporta esta formación a las personas que participan en ella?
La formación ofrece una visión amplia y actualizada sobre las adicciones con y sin sustancia, combinando información teórica con ejemplos prácticos y dinámicas participativas.
El objetivo es que las personas asistentes se lleven herramientas concretas para su día a día: criterios para detectar riesgos, pautas de reducción de daños, claves para la comunicación con niños, adolescentes y jóvenes y una mayor conciencia de su papel preventivo, todo ello desde una perspectiva de género y adaptada a la realidad actual de la infancia y la juventud.
